El anuncio de la SEP que desaparece el programa de Escuelas de Tiempo Completo dejará a 3.6 millones de niños y adolescentes sin recibir alimentación, cuidado y talleres de idiomas y otras actividades extracurriculares en 24,250 escuelas que operaban con horarios de 8 horas diarias.
Se elimina así un programa que había sido reconocido por la UNICEF y por otros organismos internacionales que habían recomendado ampliar el sistema de tiempo completo en las escuelas públicas del país.
Se cumple también así una orden directa que el presidente López Obrador le había dado el exsecretario de Educación, Esteban Moctezuma, desde el año 2018 y que el ahora embajador en Washington se negó a aplicar por no estar de acuerdo con eliminar un programa exitoso y que servía a madres y padres trabajadores de las clases más desprotegidas al poder dejar a sus hijos cuidados y alimentados en la escuela en un horario más amplio.
Fue precisamente esa la principal razón por la que Moctezuma salió de la SEP, en enero de 2021, luego de que el Presidente le exigiera desaparecer el Programa de Escuela Completa, a lo que el secretario se opuso: “No puedo desaparecer algo que funciona y eliminarlo sin justificación. Si esa es su decisión, Presidente, le entrego mi renuncia para que usted disponga y nombre a quien sí quiera hacerlo”, le dijo Esteban Moctezuma al mandatario en Palacio Nacional.
Y López Obrador le tomó la palabra, le aceptó la renuncia y en su lugar nombró a una incondicional a toda prueba, la maestra Delfina Gómez, que llegó a ejecutar y a desmantelar en la SEP todo lo que no aceptó su antecesor.
Si Delfina ya le había regalado a Andrés Manuel el dinero que le robaban a los trabajadores del municipio de Texcoco, con el descuento obligatorio del 10% de su sueldo para financiar al partido Morena, ¿por qué no le iba a desmantelar las Escuelas de Tiempo Completo que dejan desprotegidos a 3.6 millones de niños y adolescentes y a sus familias?


